Localidad situada a 14 kilómetros de Alcañiz, capital de la comarca del Bajo Aragón. Entre los cultivos de la población destacan los olivos, con los que se elabora un excelente Aceite de Oliva, no en vano está amparado por Denominación de Origen.
En el casco urbano, ubicado sobre un cerro, hallamos la capilla abierta de San Roque y el arco de Alcañiz, que nos recuerdan que en el pasado la localidad se encontraba amurallada.
La iglesia parroquial, dedicada a la Natividad de Nuestra Señora, fue construida en 1704, bajo la dirección del maestro José Zorita. Posee una hermosa torre barroca, que fue realizada por Valero Catalán en 1744. Presenta planta octogonal, levantada en ladrillo, sobre una base cuadrada de piedra. En su interior se conserva algunos retablos de los siglos XVII y XVIII y otros interesantes ejemplos de arte mueble, como diversas tallas y un órgano del siglo XVIII.
Junto al templo se ubica la antigua casa de la cofradía, que acoge el ayuntamiento en la actualidad. Se trata de una construcción del siglo XVII, en sillería, que presenta dos accesos a través de arcos de medio punto: uno corresponde al original y otro fue abierto en el siglo XIX. Bajo un amplio alero, encontramos la característica galería de arquillos, tan frecuente en este tipo de edificaciones. También interesante es la casa del barón de Andilla, otro buen ejemplo de arquitectura renacentista.
El monasterio de la Purísima Concepción, del siglo XVII, es la sede del centro de día para jubilados, en la actualidad. De él destacan el magnífico claustro, con un aljibe en perfecto estado; y la iglesia, en la que llaman la atención algunas pinturas, datadas en el XVIII; sin olvidar el monumental árbol llamado el "ciprés del convento”.
Buenos ejemplos de patrimonio etnológico constituyen el nevero, el pozo de la cadena, el molino aceitero del Barranco de Las Fuentes, el palomar o la tejería.
Próxima se encuentra la ermita de Santa Bárbara, en lo alto de un cerro. El templo se data en el siglo XVII, aunque presenta añadidos posteriores, como el pórtico con tres arcos, construido en los años setenta.
Otra ermita es la de Nuestra Señora del Buen Suceso, del siglo XVIII en la que destacan el cimborrio de ladrillo y el frontón rematado por una espadaña que corona su fachada. Allí encontramos un excelente mirador natural.
Por otra parte, tenemos la posibilidad de realizar excursiones diversas, como los senderos de pequeño recorrido por el Mezquín.
No hay que dejar de visitar el túnel de la estación de la Val del Zafán, hoy en desuso, con una longitud de algo más de dos kilómetros totalmente rectos, lo que permite ver sus extremos. Como curiosidad hay que decir que, solo un día al año, durante la primavera, puede apreciarse un espectacular amanecer.
Desde Valdealgorfa podemos visitar las poblaciones cercanas, como Torrecilla de Alcañiz, Castelserás y la propia comarca, Alcañiz. Además, tenemos que acercarnos a las comarcas vecinas, donde hallaremos bellas muestras de patrimonio aragonés, en especial en la colindante comarca del Matarraña.
Fiestas: Para San Antón, el día 17 de enero, se encienden las típicas hogueras. El Lunes de Resurrección se celebra una comida en el campo. Localidad de la Ruta del Tambor y el Bombo, en la que destacan las "tamborradas” de Semana Santa. El fin de semana más próximo al 22 de junio se celebra Santa María Magdalena. Del 7 al 9 de septiembre son las fiestas mayores, en honor a la Natividad de la Virgen y San Fortunato, destacando la romería a la ermita del Buen Suceso, seguida de una comida campestre.
© Prames